Cuando hablamos de cábala, hacemos referencia a un conjunto de definiciones místicas que anteceden a cualquier religión. Se dice que fueron dados a conocer a la humanidad por Dios. De acuerdo con estas enseñanzas cabalísticas, el universo funciona de acuerdo a ciertos principios poderosos. 

Una vez que se entienden dichos principios, y cuando se procede en torno a ellos, la vida mejora considerablemente, y en un plazo no muy largo se logra hallar la verdadera plenitud para nosotros y el resto de la humanidad. Por lo tanto, la cábala es un compendio de métodos poderosos que nos permiten llevar la luz del Creador a nuestra vida.

Esta ancestral sabiduría oculta con más de 5.000 años de antigüedad y llamada La Cábala o Kabbalah, fue posteriormente empleada por los místicos del judaísmo, para interpretar la creación, ordenación y funcionamiento del Universo tal y como se describe en la Torah (la Ley Mosaica o el Antiguo Testamento de la biblia).

Y aunque, la Cábala tradicional estudia y ahonda en cada fase de la creación o sefirá del Árbol de la Vida cabalístico, en el Cábala Práctico, lo que se procura es trasladar y aplicar todo este conocimiento en uno mismo. Por ello, se debe observar este Árbol como una especie de mapa de fuerzas internas: esta son las que al fin y al cabo definen la personalidad, la manera de entender la vida y el modo en que nos relacionamos con ella y con los demás.

El Árbol de la vida y el Tarot

Es entonces el Árbol de la Vida, un diagrama muy particular que nos revela la configuración energética con la que decidimos venir al mundo. El compuesto por 10 esferas (sefirot) y 22 senderos, cada uno representa un estado (sefirat) que nos acerca a la comprensión de Dios.

Con estas 10 emanaciones espirituales por parte de Dios, se dio origen a todo lo existente. Los expertos de las interpretaciones cabalísticas del Tarot asocian a cada Arcano con uno de los 10 puntos del árbol de la vida o con uno de los 22 senderos que comunican esos puntos.

Ellos, consideran el Tarot como una admirable ilustración simbólica del universo, basada en el diagrama cabalístico del Árbol de la Vida. La relación entre Tarot y Cábala es entonces muy evidente. Las epístolas exactas entre las cartas y los elementos del Arbol Sefirótico, así lo señalan. Incluso, no se debe dejar de lado la similitud fonética de las palabras Tarot y Torah.

La palabra Tarot parece una traducción de Torah, a la que se añade la Tau final. La letra Tau תּ, la última del alefato, significa cruz y materia, mientras que la Hei הּ en que acaba Torah, significa Espíritu, aliento. Si la Torah tiene su origen en el Espíritu, el Tarot tiene su destino en la materia, en el mundo.

Su cometido es mostrar sin palabras, pero con imágenes, para que todos puedan comprender las etapas y claves del “juego divino”. El recorrido que todo iniciado en el juego debe hacer por el Árbol de la Vida debe realizarlo para alcanzar el “Cielo” de la Rayuela.

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